Calle 35. Una cuestión de principios (y II)

La mención de autores de los años sesenta del siglo pasado no es casual. Bien es cierto que los orígenes de la street photography hay que buscarlos en los albores del siglo XX: no se puede entender la evolución del género sin considerar la obra de fotógrafos previos como Walker Evans, Henri Cartier-Bresson, Willy Ronis, Robert Doisneau, Helen Levitt, William Klein, Saul Leiter, Elliot Erwitt o Robert Frank, por poner algunos ejemplos ilustres. Pero podemos afirmar que la verdadera eclosión de la fotografía de calle como estilo corresponde a las décadas de los años sesenta y setenta, con los norteamericanos Lee Friedlander, Garry Winogrand, Joel Meyerovitz, Richard Kalvar, Bryn Campbell, el primer Bruce Gilden o el británico Tony Ray-Jones. Estos fotógrafos descollaron en una época marcada por la cultura pop, la sociedad de consumo y el acceso universal a la práctica de la fotografía. Ellos están ligados a los años de la democratización definitiva de una práctica iniciada en los años 50: la toma de imágenes de recuerdo, la fotografía doméstica y su obsesión por fijar la memoria cotidiana.

© Joel Meyerovitz

© Tony Ray-Jones

Esta conversión de la toma fotográfica como acto ritual común, la percepción de la vida como una suma de instantes para coleccionar, influye enormemente en el desarrollo de la fotografía de calle. A diferencia del reportaje tradicional, la foto de calle se parece a la doméstica en que es unitaria, no secuencial. Si no hay narración aparente, ¿cuál es el tema de la fotografía de calle y por qué se considera que es una aproximación documental a la realidad? Aunque suene a perogrullada, se puede afirmar que el tema de la fotografia de calle es la calle en sí misma. O mejor dicho, son los elementos (personas, animales, mobiliario urbano, vehículos, publicidad, arquitectura, monumentos..) presentes en la vía pública y la manera en que éstos se relacionan entre sí.

© Richard Kalvar

Otra característica a destacar de este tipo de imágenes es su carácter primordialmente peatonal: se realiza a pie, sobre las aceras y retrata, muy frecuentemente, el tránsito de los viandantes. Un ámbito urbano que permita, tal como celebraban Robert Doisneau y su amigo el poeta Jacques Prévert, ejercer de flanneur, es decir, de haragán curioso y ocioso que deambula a pie, sin objetivo prefijado, que se camufla entre la masa y que presta atención a las escenas cotidianas de sus conciudadanos.

Etiquetas:

"Trackback" Enlace desde tu web.

Calle 35

Colectivo de fotógrafos dedicados a la "street photography", la fotografía urbana contemporánea.

Comentarios (2)

Deja un comentario