Estambul (Carlos Prieto)

 

Estambul es una pasión, la tienes o no la tienes.

La ciudad ha sobrevivido. El frío, las largas noches de invierno, el sol inocuo o las repentinas lluvias es el perfecto caldo de cultivo para mostrar una especie de amargura que siempre ha perseguido a los habitantes de esta ciudad.

“Hüzün” es la palabra turca que define ese estado de ánimo o pulso vital que tan bien define Orhan Pamuk:

“A veces me siento desdichado por haber nacido en Estambul, bajo el peso de las cenizas y las ruinas decrépitas de un imperio hundido, en una ciudad que envejece respirando opresión, pobreza y amargura. (pero una voz interior me dice que en realidad eso ha sido una suerte.)”