Valor documental de la foto de calle

Que la fotografía de calle sigue teniendo un valor documental es algo que nadie puede discutir, pero ¿cómo ha ido evolucionando ese valor documental de la fotografía de calle?

A mediados y finales del s. XIX muchos fotógrafos comenzaron a retratar las calles, muchos de ellos sin ninguna otra intención que esa. Sin embargo otros, como por ejemplo Charles Nègre o Jacop Riis, sí que mostraron sus fotografías con un claro motivo documental y social. Por tanto, la fotografía de calle se convierte en un documento que transmite y da visibilidad a los temas sociales, políticos y culturales de la sociedad desde mediados del s. XIX. Debemos ser conscientes que la fotografía de calle representa la memoria visual de la sociedad y que debe ser conservada, pero no sólo como documento antropológico. El sociólogo, fotógrafo y artista Lewis Hine sostenía que la fotografía es “el documento humano que siempre mantendrá el presente y el futuro en contacto con el pasado”, pero también defendía que la principal misión de la fotografía es el arte, aunque él mismo utilizaba la fotografía con fines sociológicos.

©Jacob Riis, New York-1888

Lewis Hine_Niños trabajadores en una fábrica de vidrio. Indiana, 1908©Lewis Hine, Indiana-1908

Es conveniente pensar que en los comienzos se consideraba a la fotografía, a diferencia de la pintura o el grabado, como un medio de comunicación objetivo ya que retrataba la realidad tal cual era. Pero es ya entrado el s. XX cuando la subjetividad de la fotografía es considerada en la fotografía de calle y con ello en la fotografía documental. En los años 30 surge en París la corriente humanista con fotógrafos como Robert Doisneau, Henri Cartier-Bresson, Brassaï, Willy Ronis, Édouard Boubat e Izis. En otros lugares también se desarrolla esta corriente con fotógrafos como André Kertész, W. Eugene Smith, Paul Strand, Dorothea Lange o Helen Levitt, entre otros. En gran parte de su obra estos fotógrafos retratan la cara amable del ser humano y aportan un halo de esperanza a la sociedad. Se adquiere más consciencia de la importancia estética de las obras y este tipo de fotografía documental comienza a entrar en los circuitos artísticos.

Edouard Boubat_Bégica_1960©Edouard Boubat, Bélgica_1960

Izis_Londres_1950©Izis, Londres-1950

Progresivamente en la fotografía de calle, y con ello en la fotografía documental, se van desarrollando nuevos lenguajes, centrados en otro tipo de estética, con más crítica social y una mirada aún más personal. Pasada la mitad del s. XX los fotógrafos no sólo comienzan a no ser objetivos, sino que para nada pretenden serlo. Con Robert Frank el documentalismo fotográfico cambia y en este cambio también aparecen fotógrafos como Garry Winogrand, Lee Friedlander o Diane Arbus. Hasta llegar a la actualidad donde podemos descubrir una fotografía más introspectiva y de autor. Las interpretaciones de las obras empiezan a ser más subjetivas y el espectador tiene que reinterpretar lo que ve fotografiado, llegando a fotógrafos como Nan Goldin o Larry Clark. También es cierto que sigue habiendo una corriente bastante importante de fotógrafos para los cuales la finalidad estética de la imagen es lo que importa, como es el caso de Nick Turpin.

Larry Clark_Tulsa_1971_©Larry Clark, Tulsa_1971

Asumimos que todas las fotografías de calle son documentales ya que dan el testimonio de un instante con el lenguaje propio de cada autor. La práctica de observar fotográficamente el mundo nos deja el legado de todos los fotógrafos nombrados en esta nota y tantos y tantos otros que no se han nombrado. Dar salida a este tipo de fotografías para fotógrafos actuales es complicado. Por suerte parece que se empieza a valorar la foto de calle de fotógrafos consagrados a quienes últimamente se hacen exposiciones retrospectivas. El valor documental y antropológico de la fotografía de calle es innegable, y es producto o resultado del contexto social, político, económico o ideológico en el que fueron tomadas y su significado puede cambiar con el paso del tiempo. Sea como fuere, el tiempo es el que ha dado a las obras el valor de documento histórico, tanto si fueron realizadas con una intención documental o de una manera lúdica.

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Comentarios (5)

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      Mingo Venero

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      Gracias Albert, efectivamente, como comentas en tus entradas, el tiempo va a ser el que de valor a las imágenes que se están realizando. El problema que hay es que hace 50, 60 o 70 años no existía la masificación de fotografías urbanas que hay hoy en día, así que el tiempo también deberá hacer una criba.

      Saludos

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      Mingo Venero

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      Gracias por vuestra cita. Un saludo

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    Javier

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    Interesante y cierto. Aunque el propio termino “Fotografía de calle” o “Street photography” a mi, personalmente no me convence del todo. Suena muy bien y muy comercial, eso si. Fotografía documental se me hace demasiado serio y pretencioso. Estaría bien un post específico sobre este tema (ahí lo dejo… 😉
    Gracias, Mingo!

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